10 pasos prácticos para la jardinería orgánica

1. El suelo. El suelo se mantiene saludable trabajando con la naturaleza y no contra ella. Las prácticas incluyen el uso de fertilizantes orgánicos ...


1. El suelo. El suelo se mantiene saludable trabajando con la naturaleza y no contra ella. Las prácticas incluyen el uso de fertilizantes orgánicos como el estiércol para reponer la tierra y el reciclado de todos los residuos producidos por el jardín. La jardinería orgánica re utiliza todos los residuos producidos en el jardín, tales como el pasto cortado, las hojas, y sobras de la cocina para hacer abono y mantener al suelo lleno de nutrientes necesarios.


2. Evite el uso de todos los fertilizantes químicos sintéticos, herbicidas, y pesticidas. Al eliminar el uso de productos químicos en el jardín, usted no tendrá que preocuparse si los niños, mascotas u otros animales entran en contacto con los químicos de los herbicidas y fertilizantes en el césped y en los arbustos. Los alimentos que se cultivan no tienen ni pesticidas ni aditivos, y a su vez son muy nutritivos.

3. Sostenibilidad. En su libro, “Gardening Organically”, John Fedor define la sostenibilidad como “la capacidad de una sociedad o un ecosistema para funcionar indefinidamente sin malgastar los recursos de los que se basa.” La jardinería orgánica cumple esto al asegurarse de que no haya pérdida de nutrientes o de tierra en el jardín.

4. La gestión ambiental. Cuando uno implementa la jardinería orgánica, el ambiente se beneficia de la reducción de la contaminación del agua y del aire. Esto significa que nosotros estamos proporcionando un hábitat para la vida silvestre, incluyendo insectos benéficos y los animales.

5. Hábitats creados para la vida silvestre. Se pueden crear áreas artificiales para proteger la vida silvestre que favorezcan el desarrollo de la misma.

6. Siembra intensiva. Las plantas se ubican cerca una de las otras para conservar más agua y proteger el suelo de la luz solar, lo cual ayuda a evitar que las semillas de las malezas de germinen y crezcan.

7. Biodiversidad. La biodiversidad se asegura de que cuando ocurre un cambio en las condiciones de crecimiento, un solo monocultivo no conduzca a una mala cosecha. El suministro de alimentos no se convierte en peligro cuando se planta una diversidad de especies.

8. Rotación de cultivos. La rotación de cultivos ayuda en el control contra las plagas del suelo y las enfermedades. Esta rotación hace que la diferencia en la productividad de la huerta generada por las enfermedades que afectan a las plantas, se mantengan en jaque por la rotación de los cultivos a otras zonas del jardín.

9. Riego y control de malezas. El agua de lluvia se puede almacenar para regar el jardín. Las mangueras irrigadotas, el riego por goteo y el riego a mano ayudan a conservar el agua. Los cultivos de cobertura son muy valiosos, tanto en la conservación del agua como para frenar la germinación de malezas.

10. Guarde semillas. Guarde algunas semillas de sus mejores plantas al cosechar los cultivos. Muchas variedades antiguas se están perdiendo a un ritmo alarmante y la preservación de esta biodiversidad es importante. Algunas de estas semillas se han utilizado para desarrollar nuevas cepas después de haberse afectado a las variedades comúnmente cultivadas.

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